La ERC se asocia con una gran variedad de complicaciones que provocan resultados adversos para la salud. En el caso de algunas complicaciones, la relación causal entre la enfermedad renal y los resultados adversos es bien conocida. Para afrontar estas complicaciones, existen directrices sobre la práctica clínica destinadas a determinar y tratar los factores modificables que permitan prevenir los resultados adversos.1
Se debe tener en cuenta que no todas las personas con ERC van a experimentar todas las complicaciones y que es posible que algunas complicaciones no se produzcan en la misma proporción o en el mismo grado entre individuos con la misma categoría de FG o de albuminuria. No obstante, para la atención de la ERC, es importante conocer cuáles son las complicaciones habituales y las opciones terapéuticas.1
