La hemodiálisis es un tratamiento que requiere muchos recursos: se necesitan entre 300 y 600 litros de agua, se generan entre 0,8 y 1,4 kg de residuos infecciosos y se consumen entre 7 y 19 kWh de electricidad por cada tratamiento.
El éxito del tratamiento de diálisis genera un creciente impacto ecológico y económico. El espectacular aumento en el número de pacientes ha venido acompañado por numerosos avances médicos y tecnológicos, que han aumentado aún más la carga medioambiental que supone la diálisis.
«Go Green in Dialysis» es nuestro conjunto de directrices estándares medioambientales para la diálisis. Este proyecto pretende concienciar al personal de los centros de diálisis en cuestiones medioambientales. Así, las directrices explican los desafíos generales de la gestión medioambiental y abordan temas como los residuos y el consumo de agua y energía.

