NephroCare utiliza cookies en este sitio web para mejorar la experiencia de usuario y proporcionar el mejor servicio posible. Si continúa navegando en el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Para más información consulte nuestra política de privacidad.

No solo blanco y negro

La fotografía es muchas cosas. Un arte. Un modo de conservar momentos y recuerdos importantes. Para unos, es una pasión; para otros, una profesión. Acompáñenos en un recorrido por el pasado, el presente y el futuro de la fotografía.

En la actualidad, utilizamos nuestros teléfonos móviles para fotografiarlo todo. A nuestros hijos. A nuestros amigos. Lo que comemos. Los lugares que visitamos. Los artículos que necesitamos de una tienda. Sin embargo, la fotografía no siempre fue tan sencilla y omnipresente. Antes de la era digital, se utilizaba exclusivamente en ocasiones especiales, como la Navidad, las reuniones familiares, el primer día de clase..., y, antiguamente, estaba reservada a los escalafones superiores de la sociedad y sustituía a los retratos.

Remontémonos un poco más atrás. Mucho antes de la existencia de las cámaras, los primeros fotógrafos registraban las imágenes utilizando lo que se conoce como camera obscura. Esta consistía en una sala oscura con un orificio (el precursor de la lente) en una de sus paredes. Las imágenes de los objetos situados en el exterior se proyectaban a través del orificio sobre la pared opuesta a este.

En algún momento a finales del siglo XVI, un autor y científico italiano experimentó con una lente y una camera obscura. Sin embargo, esta primera incursión en la fotografía se basaba en la capacidad de dibujar del artista, que debía trazar a mano la imagen proyectada en la pared para registrarla. Algunos intelectos brillantes estaban convencidos de que debía existir un modo más sencillo.

La era de la experimentación

Durante la primera mitad del siglo XVIII, a un catedrático alemán se le ocurrió la idea de colocar sales de plata formando palabras y de exponerlas a la luz del sol para dejar una marca. Sin embargo, esas imágenes desaparecían con rapidez.

En el siglo XIX, un inventor aficionado desarrolló un método para dibujar imágenes utilizando la luz solar, proceso que denominó «heliografía». Tuvo la magnífica idea de combinar la heliografía con una camera obscura. El resultado fue la primera fotografía moderna del mundo. Se necesitaban ocho horas de exposición para registrar una imagen del paisaje junto a su casa rural.

Hizo falta poco tiempo para que otros inventores buscasen el modo de reducir el tiempo de exposición. En la década de 1830, uno de ellos logró reducirlo de unas ocho horas a tan solo 30 minutos.

La evolución posterior

La siguiente persona en cambiar de modo determinante la historia de la fotografía fue un inglés que, en 1851, dio a conocer al mundo su técnica consistente en utilizar una solución húmeda para crear negativos de cristal. Durante los años y décadas posteriores, numerosos científicos y artistas jugaron con el proceso y realizaron pequeñas mejoras destinadas a optimizar el proceso fotográfico. Sus contribuciones lograron que resultase más sencillo, estable y flexible.

De forma lenta pero segura, la fotografía se incorporó a la vida de las personas y a los ámbitos privados, y los fotógrafos comenzaron a experimentar con el movimiento y el color. Por supuesto, los retratos fueron un género fotográfico popular desde el principio. La invención de la placa seca en la década de 1870, que permitió eliminar la necesidad de una sala oscura portátil, dio pie al despegue del periodismo fotográfico y la fotografía paisajística.

Del blanco y negro a brillantes colores

Podría afirmarse que el siglo XX fue la era dorada de la fotografía tradicional. Durante los primeros años, la fotografía en blanco y negro se asentó con firmeza y siguió mejorando su técnica, con lo que se lograron instantáneas de mayor calidad. Sin embargo, no todo tuvo lugar en blanco y negro; así, la fotografía a color permitió a la gente registrar la vida como la percibía. Con el transcurso del tiempo, un número creciente de hogares se hizo con una cámara, lo que poco a poco convirtió la fotografía en un pasatiempo.

La primera fotografía práctica a color, el autocromo, apareció en Francia a comienzos del siglo XX. A mediados de la década de 1930, dos estadounidenses iniciaron la era moderna de la fotografía a color cuando inventaron la película Kodachrome. Hasta la revolucionaria llegada de la fotografía digital, se desarrollaron formas de mejorar el statu quo con materiales y procesos para el color. Además, los fotógrafos abordaban nuevas posibilidades creativas con la cámara. Libros y revistas nos familiarizaban con otras culturas y sucesos actuales gracias a sus hermosas páginas fotográficas. La fotografía estaba por todas partes.

De lo analógico a lo digital

En algún momento de la década de 1990, la fotografía digital comenzó a propagarse; en primer lugar, entre profesionales que podían tomar una instantánea y observar de inmediato el resultado. La locura de la fotografía digital tardó más de una década en extenderse al público general, para lo que el catalizador fue el teléfono móvil. Si pensamos en ello, resulta obvio por qué el teléfono impulsó la fotografía digital ya que, en la actualidad, la mayoría llevamos el móvil siempre encima. Es ligero, compacto y está constantemente al alcance de la mano, por lo que podemos tomar imágenes de la vida cotidiana con facilidad. Además, como las fotografías son digitales, basta con borrar las que no queramos.

Las redes sociales como Facebook e Instagram también han contribuido al uso generalizado de la fotografía digital. La gente, en especial los millennials, toman instantáneas de cualquier cosa con sus teléfonos móviles (del desayuno, de sus alrededores, de sí mismos [los llamados «selfies»]) y las publican en las redes sociales para que las vean sus contactos. ¡Salga y haga fotos!

Tres datos sobre la fotografía

  • En la actualidad, cada dos minutos sacamos más fotografías de las que se hicieron en todo el mundo en el siglo XIX.
  • El lado izquierdo del rostro parece más atractivo en las fotos que el derecho.
  • Kodak inventó la primera cámara digital en 1975.