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Los cuidados del catéter venoso central

El catéter venoso central

El catéter venoso central consiste en un catéter (tubo) intravenoso especial y es indispensable en los centro de diálisis actuales. Algunos pacientes empiezan la hemodiálisis sin un acceso vascular permanente; la mayoría de ellos suele tener un catéter venoso central (CVC).

¿Por qué necesita un CVC?

Si los vasos sanguíneos de un paciente están dañados o son muy frágiles, no se puede crear una fístula. Además, dado que el acceso es tan rápido, los CVC también se utilizan para los tratamientos de urgencia. En el caso de que el catéter venoso central sea la mejor elección para su tratamiento de hemodiálisis, un médico o cirujano se lo insertará en una vena central: una vena yugular (cuello), una vena subclavia (pecho) o una vena femoral (ingle).

Los catéteres venosos centrales permiten acceder de forma inmediata al sistema circulatorio. Es posible que los pacientes con CVC noten que pueden mover los brazos y las manos con libertad durante la diálisis y que puedan evitar los pinchazos con agujas. No obstante, la complicación de los catéteres a largo plazo - sobre todo de aquellos colocados en la vena subclavia - consiste en que, a menudo, se produce un estrechamiento anormal (estenosis) del vaso sanguíneo. El CVC también representa un mayor riesgo de infección y los pacientes deben ser muy cuidadosos con su higiene diaria o en el caso de que practiquen actividades de ocio como la natación o el baño. En ocasiones, el CVC dificulta la obtención de una gran circulación sanguínea, lo cual puede afectar a la eficacia del proceso de eliminación de toxinas.

Los cuidados del CVC

Es el personal de enfermería el que suele encargarse de los cuidados del CVC. El orificio de salida del catéter debe limpiarse durante cada tratamiento de diálisis. Para ello, el personal de enfermería debe utilizar equipamiento de protección individual. El paciente debe ponerse una mascarilla mientras se le cambian los apósitos y durante el tiempo en que el catéter se encuentre abierto, como, por ejemplo, durante los procedimientos de conexión y desconexión del catéter. Las suturas de los catéteres no tunelizados deben permanecer colocadas durante el tiempo en que el catéter se encuentre insertado. Si, en cambio, se tiene un catéter tunelizado, las suturas deben retirarse cuando el manguito del catéter se haya curado en el sitio.