NephroCare utiliza cookies en este sitio web para mejorar la experiencia del usuario y proporcionar el mejor servicio posible. Si continúa navegando en el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Para más información consulte nuestra política de privacidad.

Buen hábito alimenticio n.º 5

Obtener las vitaminas que necesita

Todos necesitamos vitaminas. No podemos vivir sin ellas. Son esenciales para funciones como la energía, el crecimiento y la reparación de los tejidos de nuestro organismo. Dado que el cuerpo por sí mismo no puede fabricar la cantidad suficientes de vitaminas que necesita, debemos obtenerlas de los alimentos o través de suplementos vitamínicos. Al igual que con el potasio y el fósforo, debe prestarse atención al consumo de estos nutrientes esenciales.

¿En qué medida son diferentes mis necesidades vitamínicas?

La diálisis es un proceso de depuración. Durante este proceso, también se elimina una parte de las vitaminas. Con todos estos factores juntos, su necesidad de consumo de vitaminas aumenta y llevar una dieta equilibrada no es suficiente para ello. Por lo tanto, el consumo de suplementos vitamínicos suele ser necesario. El médico le dirá cuál es su necesidad concreta de vitaminas y qué suplementos debe tomar.

Pero puedo conseguir todo tipo de vitaminas en la farmacia o en el supermercado. ¿No puedo tomarme esos suplementos?

No debería. Por dos motivos muy importantes: En primer lugar, solo un profesional puede decidir cuál es la cantidad adicional de vitaminas que necesita. En segundo lugar, no deben complementarse todas las vitaminas. De hecho, con algunas hay que tener cuidado, como en el caso de la vitamina A

¿Qué vitaminas son las más importantes para mí?

Por lo general, se deben suplementar todas las vitaminas hidrosolubles, como las vitaminas B1, B2, B6, B12, el ácido fólico, la niacina, el ácido pantoténico, la biotina y una pequeña dosis de vitamina C. Aunque algunas personas dicen que las «megadosis» de vitamina C son buenas para la salud, los pacientes de diálisis deben evitar, por todos los medios, tomar grandes cantidades de vitamina C. El cuerpo la descompone hasta convertirla en una sustancia denominada «oxalato», que puede acumularse y depositarse en los huesos y en las articulaciones y producir dolor.

Recuerde:

  • no deben suplementarse todas las vitaminas
  • al contrario de lo que suele creerse, las grandes cantidades de vitamina C pueden resultar dañinas
  • evite los suplementos vitamínicos de venta sin receta
  • deje que sea el médico quien determine sus necesidades individuales y le recete el producto más idóneo para usted

Temas relacionados

Resumen sobre buena alimentación

Para ayudarle a recordar los buenos hábitos alimenticios, hemos preparado un ejercicio de memorización...