NephroCare utiliza cookies en este sitio web para mejorar la experiencia de usuario y proporcionar el mejor servicio posible. Si continúa navegando en el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Para más información consulte nuestra política de privacidad.

Un simple paso para una salud de hierro

 

Todos los días estamos en contacto con miles de gérmenes. La mayoría son inocuos, pero no todos, especialmente para las personas que sufren una enfermedad crónica como puede ser una enfermedad renal. Lavándose las manos de la manera adecuada y de forma regular, puede mantenerse sano y prevenir la propagación de enfermedades.

¿Por qué es tan importante lavarse las manos?

 

Estamos rodeados de miles de microorganismos. La mayoría de los que se encuentran en nuestro cuerpo son beneficiosos para nosotros. Aunque existen también microorganismos perjudiciales para nuestra salud a los que nuestro cuerpo es capaz de mantener a raya. Sin embargo, si no llevamos a cabo una correcta higiene de manos, dichos microorganismos nos pueden producir infecciones y enfermedades.

La piel: una barrera natural

 

Nuestra piel es la encargada de mantener los gérmenes a raya. Sin embargo, pequeñas aberturas en la piel, como son los puntos de inserción de las agujas, pueden permitir el paso de gérmenes a nuestro cuerpo, causando infecciones. Esta es la razón por la que es tan importante que las personas que se someten a diálisis tengan un cuidado especial a la hora de lavarse las manos.

Esterilizado vs. limpio

 

Esterilizado significa que algo se encuentra 100 % libre de microorganismos y gérmenes. La presencia de un solo microorganismo supone que el objeto se considere contaminado. La esterilización del equipamiento y objetos en entornos sanitarios ayuda a prevenir la entrada de microorganismos dañinos a nuestro cuerpo. Por el contrario, limpio significa que sigue habiendo microorganismos presentes. Cuando se lava las manos, estas se encuentran limpias pero sigue habiendo microorganismos presentes en ellas. Los desinfectantesayudan a inhibir la proliferación bacteriana o a eliminar las bacterias presentes en las manos o alrededor de las fístulas.

La higiene de manos previa a un tratamiento de hemodiálisis

 

Lavarse las manos a conciencia es la mejor forma de reducir el número de gérmenes presentes en sus manos y, así, prevenir infecciones. Los profesionales sanitarios recomiendan lavarse las manos durante al menos 60 segundos con agua y jabón líquido antibacterianos para eliminar tanto la suciedad visible, como los gérmenes invisibles. Pero recuerde que, tras lavarse las manos, estas estarán limpias, no esterilizadas (véase «Esterilizado vs. limpio»). No olvide lavarse las manos antes y después de someterse al tratamiento de diálisis. Su enfermera le informará sobre cómo lavarse alrededor de la fístula antes de que le introduzcan las agujas para el tratamiento de diálisis. También es una parte esencial en la prevención de infecciones y complicaciones.

Asimismo, deberá conocer los signos y síntomas de las infecciones como:

  • Enrojecimiento
  • Fiebre
  • Zona inflamada y caliente al tacto
  • Dolor 
  • Exudado

Si experimenta cualquiera de los síntomas anteriores y cree que puede haber contraído una infección, póngase en contacto con su profesional sanitario de confianza de inmediato, para someterse a tratamiento. Tenga en cuenta que la prevención es el mejor tratamiento, razón por la cual es tan importante lavarse las manos.

¿Sabía que...?

 

La importancia de lavarse las manos fue descubierta en 1846 por un obstetra húngaro llamado Dr. Ignaz Semmelweiss. Trabajando en las plantas de maternidad se percató de que la tasa de mortalidad infantil de aquellos niños tratados por doctores y estudiantes de medicina era hasta tres veces más elevada que la de los niños que se encontraban al cuidado de matronas. ¿Por qué? Porque los estudiantes llegaban del laboratorio de patología sin lavarse las manos, lo que conllevaba la propagación de las infecciones del laboratorio a sus pacientes. Cuando los Estudiantes comenzaron a lavarse las manos con soluciones cloradas antes de atender a las parturientas, dicha tasa de mortalidad se redujo del 13 % –18 % a menos del 2 %. ¡Sin lugar a dudas, un descubrimiento que salvó miles de vidas!

La manera adecuada de lavarse las manos

 

Para eliminar de manera eficaz las bacterias y gérmenes que pueden ocasionar infecciones, siga estos 5 pasos siempre que se lave las manos.

1. Humedézcase las manos con agua corriente.
No importa si el agua está caliente o fría.

2. Aplíquese jabón sobre las manos y frótelas.
Enjabónese las manos por todas partes: en el reverso, entre los dedos y por debajo de las uñas.

3. Frótese bien las manos.
No escatime en tiempo, para conseguir una limpieza a fondo es necesario frotar las manos durante 20 segundos

4. Vuelva a abrir el grifo y aclárese bien.
Al igual que en el paso 1, deberá usar agua corriente y limpia.

5. Séquese las manos con una toalla limpia.
Otra posibilidad es dejar que se sequen al aire.