Para reducir las posibles causas de picor, es muy importante vigilar un equilibrio en la concentración de calcio y fósforo, seguir el asesoramiento del nutricionista para garantizar una baja ingesta de fósforo y asegurarse de tomar los quelantes de fósforo en la forma en que se lo recete el médico. Si tiene problemas de picores, hable con su médico al respecto.
Recuerde que este problema puede estar provocado por la insuficiencia renal. Su médico le ayudará.
Probablemente compruebe sus niveles de fósforo en sangre y se asegure de que está tomando la dosis correcta de quelantes de fósforo. Es posible que también le aconseje sobre la posibilidad de utilizar alguna crema o loción o le recomienda algún tratamiento alternativo que le ayude a aliviar los síntomas. Al ser paciente de diálisis, es posible que también padezca de sequedad cutánea.
Esta patología puede deberse a cambios en las glándulas sudoríparas o sebáceas. Aliviar la sequedad cutánea también puede ayudar a reducir los picores.
Dado que a menudo no se observan signos externos de picor, es posible que el médico y el personal de enfermería desconozca que usted padece de esta dolencia tan habitual en los pacientes de diálisis. Asegúrese de comunicárselo a ellos y estarán encantados de recomendarle algunas medidas posibles que puedan ayudarle a sentirse bien en su propia piel.